694 43 10 10INFO@TOLEDONATURA.COM
BIRDING BLOG
El Blog de Toledo Natura
Home / ANFIBIOS / LA LLAMADA DE LOS ANFIBIOS Y SU NATURALEZA OCULTA

LA LLAMADA DE LOS ANFIBIOS Y SU NATURALEZA OCULTA

0

Cuando el año viene generoso en precipitaciones, comprobamos como el campo en Toledo se convierte en un auténtico rosario de pequeñas charcas, verdaderos hervideros de vida, tanto por las especies que acuden a beber, como por las que se alimentan de los recursos que estos pequeños remansos de agua ofrecen.

Ni que decir tiene, que los principales beneficiados son los anfibios, convirtiendo las últimas noches del invierno o las primeras de la primavera, en sus momentos de mayor actividad, movidos por la necesidad de perpetuar la especie. Es entonces cuando linterna en mano, podremos comprobar en alguna salida nocturna, lo vivas que están estas charcas tapizadas por ranúnculo.

A gran distancia se deja oír el croar del sapo corredor, que aprovecha las más efímeras charcas para liberar sus largos y finos cordones de huevos; más discreto es el otro Bufo, el sapo común, mucho más tímido en su reclamo y más exigente en cuanto a la profundidad de la charca para hacer su puesta; también hará acto de presencia el sapo de espuelas, que croará bajo el agua para atraer a su pareja y fecundar gruesos cordones de huevos que darán lugar a enormes renacuajos que podrán alcanzar más de 10cm de longitud; el “pitido” increíblemente parecido al canto del autillo, del sapo partero ibérico hace algún tiempo que dejó de sonar, ahora el macho, carga con la puesta a sus espaldas y acude a la orilla para humedecer los huevos o liberarlos y que los renacuajos naden libremente. Completamente inadvertido pasará el sapillo pintojo ibérico, oculto entre la vegetación y con un canto apenas perceptible. En cambio, la rana común y ambas Hylas sí se harán notar, la meridional con su continuo y potente croar y la de San Antonio con sus sonoros arranques. En los puntos de agua en las que ambas cohabitan, se dan casos de hibridación.

Todos estos anuros comparten espacio con el otro orden presente en España, el de los caudados o tritones, que uno a uno, irán depositando sus huevos de los que surgirán delicadas pero voraces larvas, ya sean de gallipato, de tritón pigmeo o de tritón ibérico.

¿Lo sorprendente de todo esto qué es? que si la charca estacional reúne las condiciones adecuadas, año tras año, cientos de miles de larvas de hasta 11 especies diferentes de anfibios saldrán adelante de un único punto de agua bien conservado.

Juan Aceituno

Socio Fundador

Recommended Posts